MadrEAT vuelve a Azca este fin de semana con su street food

No os lo contamos, pero estuvimos, y nos chupamos los dedos. En la primera edición, en la segunda…y ahora vamos de nuevo a repetir este viernes 16 de enero en MadrEAT, el primer evento de comida callejera  (Street Food) que más pita en Madrid y que en esta tercera edición se celebrará durante 3 días. Ésta de Tetuán que escribe hoy, pero también mi compañera de blog de Chamberí, estamos más que contentas porque nos lo han puesto en Azca, a un tiro de piedra de casa, con acceso desde el Paseo de la Castellana, 89.

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Pero para los que sean “de coche” pueden venir a tapear entre sus 45 camioncitos de comida estupenda, o foodtrucks, aparcando 3 horas gratis en el Parking del Centro Comercial Moda Shopping. La entrada al recinto donde se seguirá celebrando MadrEAT una vez al mes seguirá siendo gratuita para todos. El único cambio con respecto a las primeras ediciones son estos ajustes durante los meses de frío: viernes 16  y domingo 18 de 12:00h a 18:00 h, y sábado17  hasta las 19:00 horas.

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El plan, desde todos los puntos de vista, tiene muy buena pinta. Volveremos a cambiar la caña y la tapa en el barrio por este tipo de acampada gastronómica en Azca al aire libre., ideal para  probar lo nuevo que se cuece en nuestros restaurantes de la capital. U otros más lejanos, como el simpático Café Racer, de origen francés y afincado en Cataluña donde nos comimos una riquísima pizza.

café racer

¿Y allí qué se come?

La pregunta es ¿qué no se come? El gancho de los camioncitos de comida, foodtrucks, es que despachan desde hamburguesas con pedigrí a hotdogs alternativos, pero también pizzas al horno, como en la mismísima pizzería, rolls o empanada gallega. Pero también guisos tradicionales como unas migas del pastor, unos garbanzos en pepitoria o unas albóndigas tunecinas. Es como un gran mercado al abierto para probar y aprender sobre especialidades autóctonas y de otros lugares, o cocinas de autor y con estrella Michelín como la del chef Luis Arévalo, del restaurante japo-peurano Kena, y Ricardo Sanz de Kabuki, ambos en Madrid. 

Pollo al curry del restaurante madrileño Kabuki

Pollo al curry del restaurante madrileño Kabuki con foodtruck en MadrEAT

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Además en MadrEAT pudimos codearnos con foodtrucks  de restaurantes del barrio. Uno  fue el de Goiko Grill (General Perón, 16, Madrid) también con locales en María de Molina, 16 y Conde de Peñalver, 4. Esta hamburguesería de calidad despacha carne 100% española y fresca en formato hamburguesa imaginativa y riquísima bautizadas como LA PIGMA (con huevo frito, bacon, queso americano y salsa Maho Goiko),  ELVIS (Inspirada en el sandwich preferido de Elvis con plátano dorado, bacon y mantequilla de cacahuete) o VOLKSBURGER (con carne de butifarra-alemanizada, mostaza especial y chucrut). Esto por poner un ejemplo aunque también los veganos tienen su hueco (enhorabuena) con una versión vegetariana en hamburguesa.

Goiko Grill

Otro vecino presente, y además uno de los que ha organizado este tinglado junto a otros cocineros, fue Chifa (que repite en esta edición), del chef Estanis Carenzo, con sus empanaditas de pollo y cuitlacoche, tortas vietnamitas de cerdo cocido en horno de leña y sopa de miso con maíz. Toda una representación de la cocina fusión de América y Asia del restaurante que seguro que os suena por sus locales en Chamberí: Chifa (C/ Modesto Lafuente, 64), Sudestada (C/Ponzano, 85) y PICSA (C/Ponzano, 76, pizzería argentina inaugurada el año pasado. También presente, Tretenori (C/ Costa Rica, 9), de Ángelo Marino, el chef del chamberilero Mercato Ballaró (C/ Santa Engracia, 24 )  con su piadina con porchetta y sus linguini con berberechos.

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Una  bendición más que añadir a MadrEAT es que es un plan estupendo para salir con niños en la capital. Porque si lo de picotear de camión en camión tiene su gracia, también el relax que implica comer en medio del parque de Azca a modo picnic. Seguro que cada uno encontrará una ruta para comer a su medida entre tanta maravilla.

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Los nuevos de la calle Santa Engracia

¿Bye, Bye crisis? ¡Hello barrio! En sólo cuestión de unos meses estamos notando el florecimiento de nuevos negocios que surgen de las cenizas  que otros dejaron cuando las vacas se volvieron flacas. Eso nos pone contentas porque suponemos que los nuevos llegan tras husmear que el barrio se está recuperando. A sólo unos metros de distancia, tres nuestros establecimientos han abierto sus puertas en la madrileña calle Santa Engracia, en los aledaños de la boca de metro de Cuatro Caminos (salida a la calle Maudes) que es también la zona del cole de los niños. Así que, les damos la bienvenida  en lo que creemos una zona difícil pero necesitada de servicios porque apostamos por el efecto del contagio positivo. Y es que cuando un local planta bandera, otros nuevos se van sumando. Saben que entre todos se hace barrio y, por tanto, negocio.

Los nuevos de la calle Santa Engracia son la panadería Panes Selectos, en el número 154 de la calle -en un buen tramo donde faltaba el pan y la bollería-,  la tienda de té Teacup –al lado, haciendo esquina con la calle Maudes-, y el gimnasio Infinit Fitness, en Santa Engracia, 165, abierto las 24 horas todos los días del año, igual que los otros cuatro establecimientos de la franquicia, uno de ellos en Tetuán, en la calle Coruña, 15 (Azca).

Infinit Fitness

Gimnasio 24 horas Infinit Fitness, en la calle Santa Engracia, 165, en Madrid, metro Cuatro Caminos.

Este gimnasio íntimo y exclusivo, al cual se accede con la huella dactilar del socio, impartirá yoga, pilates, mantenimiento y clases para embarazadas en petit comité, ya que sus grupos no excederán de 5 personas. El centro deportivo, que cuenta con todas las máquinas más novedosas para el entrenamiento, equipos de cardio y fuerza de última generación con acceso a internet y televisión en todos los cardio con pantallas táctiles conectables a ipod, iphone…, no ha dudado en marcar la diferencia con el macrogimnasio low cost Altafit, en Bravo Murillo, 120, donde estuvo el cine Cristal, en Cuatro Caminos. Éste último, también es otro de los nuevos del barrio.

Teacup, la tienda del té en la calle Santa Engracia, 154, Madrid.

Teacup, la tienda del té en la calle Santa Engracia, 154, Madrid.

Esto mismo ha pasado en pocos meses en un tramo muy corto de la calle Modesto Lafuente donde consecutivamente han ido celebrando aperturas. En el número 49, se encuentra la tienda de alimentación La Huerta Ecológica -de la cual ya hemos hablado en otro post-, además del centro de estética Makillate donde también imparten cursos de maquillaje profesional, y el recientemente inaugurado Fitness 360º Life, con instalaciones deportivas en sus bajos con un horario continuado de 5 de la mañana a 12 de la noche.  Enfrente, donde antes hubo una agencia de viajes, inauguró antes del verano la tienda de accesorios y alimentación para mascotas Al Loro Mascotas, también con servicio de peluquería y spa canino, residencia y veterinaria. Y en la esquina de Modesto Lafuente con la calle Cristobal Bordiú, una nueva tienda de calzado barato y ropa, y la despampanante clínica dental QaqqariSeis negocios en pocos meses. Seis. ¿Esto se mueve?

Clínica dental Qaqqari, en la calle Modesto Lafuente, 45, Madrid.

Clínica dental Qaqqari, en la calle Modesto Lafuente, 45, Madrid.

De terrazas por la calle General Álvarez de Castro, en Chamberí

Es muy de barrio, flanqueada de árboles y de bares con terraza. Ideal. A unos pasos de la popular plaza de Olavide, la calle General Álvarez de Castro –en Chamberí- nos parece perfecta para tapear a la intemperie no solo por la buena oferta sino porque para nuestro ojo crítico de madres consideramos que su ancha acera nos hace sentirnos tranquilas cuando quedamos con los niños y pueden echarse unas carreras mientras nos tomamos unas cervezas.

Estos son los bares con terraza que nos gustan, los de nuestra rutina. Pero hay otros cuantos, uno tras otro, en ambas aceras, y no censuramos ninguno. Cada uno que haga su prueba.

Taberna La Mina es una de esas llamadas neotabernas, palabra que a mí me suena a disfraz, porque no veo nada de malo en considerarse una taberna a secas. No es mejor taberna la más nueva. Hemos conocido las dos versiones de La Mina, la vieja y esta, y las dos nos han gustado y ambas tenían su encanto. La actual está renovada con gusto, con ladrillo visto, y la atiende con esmero un ejército de jóvenes camareros. Tan cuidada y coqueta y el hecho de tener terraza la hace apetecible y, como todas las de la calle, apta para todos los públicos. Sus raciones famosas de gambas pueden mejorarse pero sirven para darse un caprichín.

Casa Camu nos rindió a sus pies desde que anunció sus talleres gratuitos para niños (de 3 a 11 años) y su lema: “Disfruta del aperitivo con nosotros mientras tus hijos se divierten”. ¿Mejor plan que éste? Y lo hicimos en familia una mañana de domingo. Luego hemos repetido, en pareja, en otras ocasiones, y entre “la de Ávila y Burgos” cuando vamos de madres con la tropa. Ideal para la cervecita y algo de comer y hasta menú infantil si quieres. Nos gustan sus sartenes: con setas y taquitos de jamón, con jamón serrano y pimientos verdes. Hay varias a elegir: con un huevo o con dos, si es más pequeña. También tienen tablas, falutas (bocadillos) croquetas y ensaladas. Ideal, y, por la noche, con ambiente.

Cilantro Gastrobar tiene hamburguesas muy ricas.  Y esto que lo contamos como si fuera fundamental para nosotras, lo es realmente para nuestros retoños que pueden pedírselas de buena carne -en vez de carne de picadillo de origen desconocido- como la clásica de lomo de buey, o una de pollo cajín. A nosotras nos va la de carne con pesto rojo. Ya puestos, todos ¿no? Por cierto también tienen bolitas de morcilla y carpaccio de bacalao, que nos delita. Por la noche, si os animáis su oferta fuerte son los gin&tonic de distintas marcas como Citadelle o Gvine, muy ricas, sí, aunque ahí es cuando yo suelo preferir un vino.

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Subestación eléctrica: ¿3,2,1…0?

Atención, esto es una cuenta atrás. Tranquilas, no hace falta que levantéis las palmas de las manos como si de un atraco se tratara. Nos referimos a que ya estamos en junio y en tres semanas, el curso acaba. Los niños se quedan libres. Nosotras, no. Tres dos, uno, cero…. ¡empiezan las vacaciones! Pero a dos pasos de fin de curso, aún no sabemos qué va a pasar con la subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos que tenemos al lado del colegio El Porvenir, en Bravo Murillo (Chamberí). Hay demasiados interrogantes abiertos.  Cosas que chirrían. Imprecisiones.

Para empezar, vamos a centrar el escenario. El colegio El Porvenir, fundado hace más de un siglo, sufrió a principios del siglo XX la expropiación de parte de sus terrenos por el gobierno municipal. En ellos se construyó entre 1919 y1924 la subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos para dar servicio a la Línea 1 –la primera de Madrid- y las cocheras y talleres metropolitanos, instalaciones hoy día en activo y objeto del Plan General de Ordenación Urbana , en el ámbito del Área de Planeamiento Remitido (APR) 07.02: “Cocheras Metro Cuatro Caminos”.

Este Plan Estratégico Inmobiliario de Metro, que le permitirá ingresar 120 millones de euros para sanear sus cuentas desamortizando su mayores solares (Cuatro Caminos, Ventas, Pacífico y plaza de Castilla), prevé en Cuatro Caminos crear zonas verdes, edificios administrativos, residenciales y terciarios y contempla también el soterramiento de todas las instalaciones de Metro de esta zona (37.714 metros cuadrados). La Consejería de Transportes espera finalizar la operación en 2017, aunque todo el plan depende de la disponibilidad de capital privado, leemos en la prensa,  ya que “los inversores privados se encargarán de aportar el capital, de realizar el soterramiento y de construir los equipamientos”, según el diario 20 minutos.

Entre los soterramientos se incluye la subestación eléctrica que hay junto al colegio El Porvenir, aunque el proyecto no detalla ni cómo se ejecutará el soterramiento, ni cuándo, ni dónde se ubicará la instalación: ¿justo debajo de donde está ahora la subestación? ¿más lejos? ¿a cuántos metros?….

Desde que el proyecto fue engendrado hace unos años, las alegaciones presentadas –las últimas a finales de 2013-, y que han derivado en sus sucesivas modificaciones, han tenido que ver en su mayoría con la altura y edificabilidad de los edificios previstos, la extensión y conexiones entre las zonas verdes diseñadas y usos terciarios de los terrenos. Una alegación al proyecto la presentó en 2011 el Patronato de la Fundación Federico Fliedner–que dirige el colegio El Porvenir-  “para dejar exenta nuestra parcela, sin edificios adosados a nuestra linde y con acceso directo a la zona verde” tal y como reconoce la nota informativa remitida por el colegio a los padres el pasado 14 de mayo de 2014. Esta fundación que, en nombre del director de El Porvenir, dice estar “siguiendo este tema desde hace años en defensa de los derechos y los interesas de la comunidad escolar y del propio colegio” también pidió que se preservara la buena visibilidad de su torre desde la distancia, para impedir que cualquier nueva construcción la ocultara.

Pero la misma Fundación Federico Fliedner no ha llegado nunca a presentar alegaciones sobre algo realmente importante para la defensa  de los derechos y los interesas de la comunidad escolar como es el ALEJAMIENTO DE LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA O SU DESMANTELAMIENTO. Eso, consideramos, sí sería realmente velar por la “defensa de los derechos y los interesas de la comunidad escolar” porque es un tema mucho más serio que el anterior.

Pero salta a la vista que la dirección del colegio no tenía la misma visión del caso cuando decidieron construir un nuevo aulario en 2013 -con el dinero recibido por la indemnización de los terrenos expropiados- a menos de 10 metros de la subestación eléctrica algo que no tiene sentido a fecha de hoy, con todos los estudios sobre esto y los riesgos que sabemos que existen y que documentamos en este otro post de nuestros blog. Sí ha pedido su alejamiento o desmantelamiento el PSOE de Chamberí en el pleno de mayo – no en las alegaciones al proyecto como ningún otro grupo político municipal-  y sí lo han pedido algunos vecinos en las alegaciones al proyecto de reordenación.

Pero, que quede claro, no lo hizo el colegio ni la fundación, algo que, como padres, no entendemos cuando, como dicen, ellos llevan “siguiendo este tema desde hace años”. Si  la dirección del colegio El Porvenir o el AMPA nos hubieran informado de los planes urbanísticos para las cocheras del metro de Cuatro Caminos, quizás muchos, muchos, muchos padres más hubiéramos podido alegar también al proyecto para que subestación y colegio no permanecieran juntos.

panorámica cocheras metro cuatro caminos desde la calle Reina Victoria

Panorámica de las cocheras del Metro de Cuatro Caminos, desde la calle Reina Victoria, donde se emplaza el colegio El Porvenir, en la calle Bravo Murillo

Mercerías, los grandes tesoros del barrio

Las mercerías de Madrid son hoy uno de los grandes tesoros que guardan los barrios. Resulta ya dificilísimo encontrarlas y además quedan pocos en regentarlas con profesionalidad. Quizás influya que cada vez le damos  menos a la aguja y por eso han ido mermando. Pero en muchas se encuentran herramientas mágicas como las coderas o las rodilleras para resolver agujeros inoportunos, agujas que no se doblan como las de los chinos, pasamanería de fantasía, hilos de calidad, gomas, lazos de algodón o raso, un sinfín de soluciones para enmendar cosas cotidianas  o poner imaginación a las labores.

EN TETUÁN

  • La Mercería San Miguel de la calle Hernani, 16, en Tetuán, es la típica mercería de barrio que lleva toda la vida vendiendo, lo cual se aprecia en el local, inmutable, con su mostrador de madera, abarrotado, igual que el escaparate. Además de artículos de mercería y lencería, venden uniformes de colegio, tienen continuamente ofertas, y si algo no lo encuentras, encárgalo que te lo traen. Como el mercado de  Maravillas está a un paso, tienen todo tipo de clientas, por eso su oferta se adapta a ellas.
  • Mercería – Lencería Caprichos, en la calle Ávila, 15), muy cerca de la Avenida del General Perón, es otra de las que surten esta manzana de Tetuán.
  • Veterana como pocas es la Mercería Genoveva, en General Moscardó, 39, casi en la esquina con la Avenida del General Perón (zona Orense). Le avalan sus décadas de oficio y un gran surtido de productos.
  • Más reciente en el barrio, La Mercería de Chamberí, en plena calle Santa Engracia, 173 -a dos pasos de Cuatro Caminos, en Tetuán y a la vuelta del colegio El Porvenir. donde antes  se encontraba la colchonería Chicharro –legendaria y centenaria en la zona- han inaugurado esta mercería  bastante surtida  y aires de continuidad. Ojalá dure tanto como las otras veteranas.

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EN CHAMBERÍ

  • Otro establecimiento estupendo es la Mercería Lencería M&E, en  la calle Alonso Cano, 77, en Chamberí. Vale la pena acercarse hasta esta tienda profesional y entrañable siempre al día tanto en surtido, tendencias, calidad y tallas. Desde un botón, a una cremallera, medias, sujetadores o pijamas, M&E es la típica mercería de barrio que congrega ya que tienen de todo y si no, te lo piden. Abre de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, y también los sábados.
  • En la misma línea que la anterior, la Mercería Castillo, en la calle García de Paredes, 46, en Chamberí, a un paso del castizo Mercado de Chamberí. Mucha variedad de productos, vocación de servicio y  profesionalidad.

mercería

  • Con carácter propio, El botón de Oro, en la calle Juan de Austria, 33, en pleno barrio de Iglesia, en Chamberí. Esta mercería es una maravilla que no sé si estará en las guías turísticas ya que se conserva intacta, con frescos en paredes y techos, y cajones de madera que llegan hasta arriba donde guardan hilos, botones -muchos botones-, broches antiguos, abalorios, collares… Es todo un clásico que afortunadamente, cansados de tanto estilismo moderno, ha conseguido sobrevivir con su decorado vetusto tan castizo gracias a la calidad y cantidad de todo lo que El botón de Oro sigue vendiendo. Ojalá que por mucho tiempo. ¡A su salud!

mercería botón de oro con cajones y frescos