No estamos solos

Llevamos unos meses sin escribir sobre el tema de la subestación eléctrica de Cuatro Caminos, la que tenemos pegada al colegio El Porvenir, en Madrid. Pero han pasado cosas y sabemos que no estamos solos. Cuando expusimos en Tú Tetuán, Yo Chamberí la necesidad de alejarla del centro escolar por todas las advertencias en materia de salud que hay sobre el tema, recogieron el testigo los casi  500 cooperativistas de Residencial Metropolitan, un proyecto de viviendas algunas en régimen de VVP que tiene previsto instalarse en las cercanías del colegio, por tanto, en la misma zona de las cocheras de Cuatro Caminos y la subestación en la que estamos.

Algunos de estos cooperativistas nos han mostrado su apoyo al llamamiento que hicimos, bien porque algunos son padres de El Porvenir, y otros esperar llevar allí a sus hijos. Así que hace unos meses expusieron a la promotora Ibosa, que desarrollará el proyecto inmobiliario, la inquietud existente sobre la subestación que todos vamos a compartir como vecina y decidieron pedir al Ayuntamiento y Metro de Madrid que la alejaran de su ubicación actual y extremaran las medidas de apantallamiento. Esta y otras gestiones, ya las hicieron algunos padres del colegio previamente sin recibir, no obstante, garantías de compromiso. Pero ellos s e hicieron eco. Por tanto, nosotros, padres de El Porvenir, desconocemos las condiciones en las que supuestamente se desplazará esta subestación aunque nos gustaría conocerlas para unirnos o reforzarlas.

Salvad la cooperativa Metropolitan

Pero ahora, en medio de toda esta incertidumbre que sigue sobre la subestación, nos enteramos de que el proyecto de Residencial Metropolitan se ha paralizado, hecho por el cual los cooperativistas están pidiendo apoyo y firmas a través de esta web.  Nos cuentan que el Ayuntamiento se está acogiendo a una normativa municipal que le permite reclamar para uso propio el 10% de las viviendas que van a construir. En la práctica, esto supondría que el 10% de los socios de la cooperativa se quedasen sin vivienda.

“Desde la cooperativa, le hemos planteado al Ayuntamiento varias alternativas, todas ellas perfectamente legales y habituales. Pero el Ayuntamiento no las acepta, y prefiere echar a 45 socios. Esto pone en peligro la supervivencia de la propia cooperativa, ya que es posible que el resto de los socios decidamos ser solidarios y no continuemos si tenemos que dejar por el camino a una parte de nosotros”, escriben en www.decidemadrid.es, donde nos invitan a adherirnos para ser más las personas que defendamos su proyecto y, de paso, la subestación, algo que nos parece bien, pero insistimos, desconocemos qué condiciones ha negociado Ibosa que, como promotora, no tiene por qué coincidir con las de los padres de El Porvenir.

Esto suena raro

A nosotras esta medida tan repentina nos suena muy raro. ¿Por qué exigirles este requisito cuando el proyecto estaba terminado? Creen los cooperativistas que Ahora Madrid quiere especular con ese terreno. Pero quizás ese 10% que les piden ahora es el terreno necesario para poner la subestación más lejos de lo que inicialmente proyectaron, un alejamiento, por lo que sabemos,  insignificante para el gasto que supone trasladar una subestación de esas características. También por el riesgo disimulado pero consabido que entraña una instalación así en una zona residencial céntrica y con un colegio al lado. Creemos que el Ayuntamiento de Madrid sabe que esa subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos no está respetando la distancia de seguridad exponiendo a nuestros niños a un riesgo totalmente evitable con una gestión transparente y buena voluntad. En un  momento el PSOE se interesó por esto. Ahora ¿no le importa a nadie?

Anuncios

¿Dónde irá la subestación eléctrica en Residencial Metropolitan?

Estos días, el diario El Mundo se hacía eco del gran proyecto inmobiliario de Residencial Metropolitan presentado por el Grupo Ibosa, “el proyecto residencial más ambicioso de la capital”, ha titulado el periódico, el cual se encuadra dentro del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) al que le ha salido sin embargo detractores aunados en la Plataforma “No a este plan urbanístico”. Esta plataforma -integrada por  la FRAVM (Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid) y otras muchas asociaciones de vecinos- denuncia que “en los últimos meses el Ayuntamiento de Madrid está impulsando una verdadera avalancha de actuaciones urbanísticas que benefician a determinados sectores financieros, inmobiliarios y grupos afines al PP” y “al margen de la ciudadanía y de las necesidades de los barrios”, cita el diario on line El boletín.com.

Si este proyecto sale adelante -ya que se encuentra en plena fase de captación de socios- , será compañero de patio del colegio El Porvenir, en la calle Bravo Murillo, ya que el solar de 40.000 metros cuadrados donde prevé ejecutarse este macroproyecto inmobiliario -que de nuevo hoy menciona El Mundo como una de las joyas de la corona de Madrid junto al solar de Raimundo Fernandez Villaverde 50– es el que actualmente ocupan las cocheras del Metro -entre las avenidas de Pablo Iglesias, Reina Victoria y Bravo Murillo-, y donde se encuentra el colegio de nuestros hijos y la subestación eléctrica del metro que tenemos pegada y que prevén soterrar. Esto lo hemos comentado en otros posts aunque desconocemos en qué condiciones y dónde estará, lo cual nos preocupa.

cole  y subestación Parcela R2 que se urbanizará jpg

Parcela R2 que se urbanizará. A su derecha está la subestación eléctrica del Metro de Cuatro Caminos.

Alejar la subestación del colegio

Muchos padres vemos fundamental la necesidad de desplazar esta subestación alejándola del colegio, ya que su cercanía supone un riesgo innecesario que hoy día no se debe correr, y que corremos. Pero creemos que esta petición NO se tendrá en cuenta. En el proyecto inmobiliario que boceta Residencial Metropolitan, la subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos, que hoy día se alza en Bravo Murillo, no figura.  Cuáles son sus planes para ella, lo desconocemos. ¿Saben los compradores de uno de los pisos de Ibosa en Residencial Metropolitan que ahora hay una subestación eléctrica y qué es lo que va a suceder con ella? También lo desconocemos. Pero no encontramos en el boceto de Residencial Metropolitan el lugar, el hueco, donde podría desplazarse bajo tierra y a gran distancia del colegio -según nuestro deseo- a menos que se decida colocarla bajo alguno de los edificios que prevén construir, lo cual no llegamos a imaginarnos tampoco por descabellado y por la lógica oposición que podrían presentar sus inquilinos. ¿Quién querría vivir con una subestación eléctrica semejante bajo los cimientos de su casa?

Por eso creemos que la subestación que pedimos alejar se soterrará in situ, en el mismo lugar donde hoy día está, algo que nos levanta desconfianza porque no sería lo más conveniente para los niños como tampoco lo es donde está hoy. Nos gustaría que un proyecto inmobiliario que pretende la construcción de  443 pisos -62 protegidos- en régimen de cooperativa, dando acceso a la vivienda a muchas personas en pleno centro de Madrid, no dejara de lado las inquietudes de los niños y padres de este colegio, seriamente preocupados por la ubicación de la subestación, requisito por el que debe velar sin duda también la Administración, tal y como bien conoce el Ayuntamiento de Madrid.

El colegio no cuenta nada

Y asunto éste a vigilar también por los padres, el AMPA y el colegio que hasta ahora no se ha atrevido a comunicar por mail ni  circular impresa a los padres la disponibilidad de los resultados de las mediciones encargadas este verano sobre la influencia de la subestación en la parcela del cole. Nosotras las hemos consultado en septiembre de 2014 en la web, por casualidad, sin habernos comunicado que los resultados estaban recién colgados. El director del colegio las acompaña de una carta donde expresa su satisfacción con las mediciones,  comunicación que fecha el 17 de julio, sin embargo, en esta fecha dicha información no fue difundida entre los padres eligiendo hacerlo apenas comenzara el curso escolar.

Creemos que medió el silencio administrativo para no reavivar la polémica, mientras el colegio El Porvenir no duda en hacernos partícipes por mail y con ahínco de cualquier otra iniciativa como su amplia oferta de actividades extraescolares y similares. Pero de las mediciones de la subestación, ni una palabra y así caen el olvido. Si no hay circular, no se comenta entre los padres y a otra cosa, mariposa. Fundamental es que nadie se cuestione si realmente los resultado son todo lo buenos que dicen ser, por otra parte, algo muy difícil de valorar por unos padres sin contar con el criterio externo de un experto independiente no contratado por el colegio. Pero como tenemos mucho que perder, que es la salud de nuestros hijos, y mucho por dar, que es un voto de confianza al colegio, esperamos, a la espera de nuevas valoraciones, que esos resultados sea todo lo buenos que anuncian ser.

Cole, nuevo aulario y subestación metro png

Subestación eléctrica del Metro de Cuatro Caminos, nuevo aulario del colegio El Porvenir y edificio centenario del colegio, en Bravo Murillo, 87, Madrid

Necesidad de una zona blanca para el colegio

En este panorama de falta de transparencia, esperamos que próximamente, y ante el cambio de escenario, el espacio de El Porvenir se considere como una zona blanca y que la subestación del metro de Cuatro Caminos se aleje de esta parcela que Residencial Metropolitan describe en su web como “uno de los solares más codiciados por su ubicación en pleno distrito de Chamberí”. Porque tendría vecinos Vip. Además de su enclave céntrico, estaría al lado de una gran zona de ocio compuesta por el parque de Santander, GolfCanal de Isabel II y el antiguo Estadio de Vallehermoso, reconstruido hoy bajo el nombre de Go Fit Vallehermoso, recientemente inaugurado y el mayor espacio destinado en el barrio a actividades deportivas. Pero una joya no tiene condición de serlo si no reúne todas las características para ser habitable y segura por lo que no queremos que “la cosa” se entierre y se esconda como si allí no hubiera estado nunca.

*En esta foto se puede ver el plano de situación donde se emplazaría Residencial Metropolitan. Es donde está el colegio El Porvenir y la subestación eléctrica de Cuatro Caminos. En los aledaños, el parque del Canal de Isabel II, parque de Santander, GolfCanal y espacio deportivo Go Fit (antes estadio de Vallehermoso).

Vista aérea del boceto del proyecto Residencial Metropolitan junto al colegio El Porvenir, en Chamberí.

Vista aérea del boceto del proyecto Residencial Metropolitan junto al colegio El Porvenir, en Chamberí.

*Aquí se ve el espacio que quedaría edificado con la torre de 25 pisos y el que quedaría libre en el área, tomando como mirador la Glorieta de Cuatro Caminos.

Panorámica bocetada desde la Glorieta de Cuatro Caminos de la ejecución final del proyecto Residencial Metropolitan donde ya no figura en el solar la subestación eléctrica de metro que hay junto al colegio El Porvenir.

Panorámica bocetada desde la Glorieta de Cuatro Caminos de la ejecución final del proyecto Residencial Metropolitan -destacado en color blanco- donde ya no figura en el solar la subestación eléctrica de metro que hay junto al colegio El Porvenir.

*Éste es uno de los bocetos del proyecto donde no se aprecian huecos libres para reubicar la subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos a no ser bajo tierra in situ- manteniendo, por tanto, su ubicación actual- o bajo alguno de los nuevos inmuebles previstos.

Detrás del colegio El Porvenir habría un parque y se alzaría también la torre de 25 pisos prevista. A un lado, donde hoy está la subestación eléctrica, está el único  solar se quedaría líbre,  por lo que preveemos, será también el futuro emplazamiento de la subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos.

Detrás del colegio El Porvenir -resaltado en esta foto en color blanco difuso- habría un parque y se alzaría también la torre de 25 pisos prevista en el proyecto inmobiliario. A un lado del colegio, a la izquierda en la foto, es donde hoy está la subestación eléctrica, y es donde en el proyecto se prevé el único espacio libre – que se aprecia mejor en la foto superior – un bloque previsto de viviendas, tal y como puede apreciarse.

Subestación eléctrica: ¿3,2,1…0?

Atención, esto es una cuenta atrás. Tranquilas, no hace falta que levantéis las palmas de las manos como si de un atraco se tratara. Nos referimos a que ya estamos en junio y en tres semanas, el curso acaba. Los niños se quedan libres. Nosotras, no. Tres dos, uno, cero…. ¡empiezan las vacaciones! Pero a dos pasos de fin de curso, aún no sabemos qué va a pasar con la subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos que tenemos al lado del colegio El Porvenir, en Bravo Murillo (Chamberí). Hay demasiados interrogantes abiertos.  Cosas que chirrían. Imprecisiones.

Para empezar, vamos a centrar el escenario. El colegio El Porvenir, fundado hace más de un siglo, sufrió a principios del siglo XX la expropiación de parte de sus terrenos por el gobierno municipal. En ellos se construyó entre 1919 y1924 la subestación eléctrica del metro de Cuatro Caminos para dar servicio a la Línea 1 –la primera de Madrid- y las cocheras y talleres metropolitanos, instalaciones hoy día en activo y objeto del Plan General de Ordenación Urbana , en el ámbito del Área de Planeamiento Remitido (APR) 07.02: “Cocheras Metro Cuatro Caminos”.

Este Plan Estratégico Inmobiliario de Metro, que le permitirá ingresar 120 millones de euros para sanear sus cuentas desamortizando su mayores solares (Cuatro Caminos, Ventas, Pacífico y plaza de Castilla), prevé en Cuatro Caminos crear zonas verdes, edificios administrativos, residenciales y terciarios y contempla también el soterramiento de todas las instalaciones de Metro de esta zona (37.714 metros cuadrados). La Consejería de Transportes espera finalizar la operación en 2017, aunque todo el plan depende de la disponibilidad de capital privado, leemos en la prensa,  ya que “los inversores privados se encargarán de aportar el capital, de realizar el soterramiento y de construir los equipamientos”, según el diario 20 minutos.

Entre los soterramientos se incluye la subestación eléctrica que hay junto al colegio El Porvenir, aunque el proyecto no detalla ni cómo se ejecutará el soterramiento, ni cuándo, ni dónde se ubicará la instalación: ¿justo debajo de donde está ahora la subestación? ¿más lejos? ¿a cuántos metros?….

Desde que el proyecto fue engendrado hace unos años, las alegaciones presentadas –las últimas a finales de 2013-, y que han derivado en sus sucesivas modificaciones, han tenido que ver en su mayoría con la altura y edificabilidad de los edificios previstos, la extensión y conexiones entre las zonas verdes diseñadas y usos terciarios de los terrenos. Una alegación al proyecto la presentó en 2011 el Patronato de la Fundación Federico Fliedner–que dirige el colegio El Porvenir-  “para dejar exenta nuestra parcela, sin edificios adosados a nuestra linde y con acceso directo a la zona verde” tal y como reconoce la nota informativa remitida por el colegio a los padres el pasado 14 de mayo de 2014. Esta fundación que, en nombre del director de El Porvenir, dice estar “siguiendo este tema desde hace años en defensa de los derechos y los interesas de la comunidad escolar y del propio colegio” también pidió que se preservara la buena visibilidad de su torre desde la distancia, para impedir que cualquier nueva construcción la ocultara.

Pero la misma Fundación Federico Fliedner no ha llegado nunca a presentar alegaciones sobre algo realmente importante para la defensa  de los derechos y los interesas de la comunidad escolar como es el ALEJAMIENTO DE LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA O SU DESMANTELAMIENTO. Eso, consideramos, sí sería realmente velar por la “defensa de los derechos y los interesas de la comunidad escolar” porque es un tema mucho más serio que el anterior.

Pero salta a la vista que la dirección del colegio no tenía la misma visión del caso cuando decidieron construir un nuevo aulario en 2013 -con el dinero recibido por la indemnización de los terrenos expropiados- a menos de 10 metros de la subestación eléctrica algo que no tiene sentido a fecha de hoy, con todos los estudios sobre esto y los riesgos que sabemos que existen y que documentamos en este otro post de nuestros blog. Sí ha pedido su alejamiento o desmantelamiento el PSOE de Chamberí en el pleno de mayo – no en las alegaciones al proyecto como ningún otro grupo político municipal-  y sí lo han pedido algunos vecinos en las alegaciones al proyecto de reordenación.

Pero, que quede claro, no lo hizo el colegio ni la fundación, algo que, como padres, no entendemos cuando, como dicen, ellos llevan “siguiendo este tema desde hace años”. Si  la dirección del colegio El Porvenir o el AMPA nos hubieran informado de los planes urbanísticos para las cocheras del metro de Cuatro Caminos, quizás muchos, muchos, muchos padres más hubiéramos podido alegar también al proyecto para que subestación y colegio no permanecieran juntos.

panorámica cocheras metro cuatro caminos desde la calle Reina Victoria

Panorámica de las cocheras del Metro de Cuatro Caminos, desde la calle Reina Victoria, donde se emplaza el colegio El Porvenir, en la calle Bravo Murillo

Al cole de los niños le ha salido una subestación eléctrica

Estamos como estamos: sorprendidas e intrigadas. El año pasado cuando construían un nuevo aulario junto al colegio de los niños, El Porvenir, en la calle Bravo Murillo, mirábamos las obras diciendo: ya viene, ya viene, ya lo van a parir por fin con un polideportivo como Dios manda, grande y cubierto donde los niños puedan hacer a gusto gimnasia en un espacio más grande. Pensábamos que el nuevo edificio venía solo pero no; le ha salido este año un gemelo, otro edificio pegadito a menos de una decena de metros que encima es una subestación eléctrica, la del metro de Cuatro Caminos de la línea 1.

No la acaban de poner porque lleva desde los años 30, cuando construyeron la línea 1 del Metro de Madrid. Pero oye, ahí estaba ella, con las paredes viejas, medio oculta por los árboles, sin hacer ni mu, así que nosotros los padres ni reparábamos en ella a penas pensando que lo que allí había eran solo las cocheras del Metro. Quizá la publicidad esa de “Metro de Madrid, vuela” subliminalmente ha tenido su efecto y, volando, volando, la subestación del Metro se nos escapó de toda consideración. Recuerdo que alguna vez algún padre preguntó en estos años: ¿pero esto funciona? Pero nadie lo sabía y eso que, tampoco había otra cerca, así que,  a la fuerza tenía que ser ésa la que daba servicio al metro.  Ahora ya sabemos que la subestación del Metro de Cuatro Caminos que tenemos pegada al nuevo aulario del colegio El Porvenir funciona y que por ahí pasa electricidad. ¿Cuánta? Eso tendría que decírnoslo el colegio ya que en los bajos del nuevo aulario está la guardería, para empezar.

Subestación electrica de metro siete metros de distanciajpg

La subestación eléctrica del Metro de Cuatro Caminos está a menos de 7 metros del nuevo aulario del Colegio El Porvenir en la calle Bravo Murillom, 87 de Madrid

Esta subestación ha salido de su anonimato porque este mes de mayo, unas personas del PSOE de Chamberí fueron a la puerta del colegio a repartir octavillas para comunicar que habían pedido sin éxito en el pleno de  la Junta de Distrito su desmantelamiento. El PP se opuso  y también UPyD.  PSOE ha pedido desmantelarla porque, a ver, una subestación eléctrica pegada a un colegio no es muy de este siglo, no es nada conveniente, no parece el mejor lugar para llevar tantos años al lado de un colegio y menos ideal es que éste construyera el nuevo edificio precisamente al lado, que hasta el Ayuntamiento le diera permiso y más con la que está cayendo de enfermedades relacionadas con el medio ambiente. Por una subestación eléctrica pasan ondas electromagnéticas y una subestación es  “una instalación destinada a modificar y establecer los niveles de tensión  de una infraestructura eléctrica, para facilitar el transporte y distribución de la energía eléctrica”, según la mismísima wikipedia. Pero la de Ávila y la de Burgos nos hemos puesto a buscar información más a fondo y estamos que trinamos con lo encontrado. Esto no es como una varicela y unos niños no deberían tener por vecino a una instalación como ésta.